El tablero organiza una jornada de trabajo en cuatro objetivos encadenados que combinan una gestión externa (pedir presupuestos) con la construcción y validación de un sistema de prompts encadenados. La lógica de fondo es siempre la misma: primero se define el encargo por escrito una sola vez y se reutiliza, después se construye la herramienta, luego se prueba con un caso real y por último se consolida lo aprendido en una versión definitiva.