La Tarjeta de Concepto ayuda a traducir ideas en un concepto que pueda llevarse adelante hasta el prototipo.
Paso 1: Define la persona objetivo — Piensa y especifica a quién estás ayudando con tu idea y por qué. Escribe una persona y una necesidad que deba abordarse a través de tu concepto.
Paso 2: Selecciona tus grandes ideas — Ahora que las personas y las necesidades están frescas en tu mente, selecciona las 3-5 principales ideas de tu sesión de lluvia de ideas previa.
Paso 3: Visualiza tu solución — Este es el núcleo del concepto. ¿Cuál es el servicio atractivo que ofreces para resolver el problema del cliente? Un dibujo o un sketch de storyboard te ayudará a presentar o explicar tu concepto a otros.
Paso 4: Formula el beneficio — Ahora que la persona, la necesidad y la solución en formato de storyboard están definidas, los participantes deben articular la propuesta de valor. Es decir, ¿qué beneficio obtienen las personas objetivo al usar tu producto/servicio?
Paso 5: Identifica la fuente de ingresos / modelo de negocio — En este paso abordamos cómo generar dinero con nuestro concepto. ¿Cuáles son las primeras ideas de modelo de ingresos que has desarrollado?