El medidor de ánimo te ayuda a documentar los procesos grupales desde la perspectiva de los participantes. Al final de cada sesión de grupo, los participantes añaden un emoji al medidor según su impresión de la sesión.
A lo largo del tiempo, la dinámica del grupo se vuelve visible. Esta visualización ayuda a reflejar el proceso del grupo y a recoger aprendizajes para futuras sesiones y procesos.